Volver a manejar con miedo
Hay gente que sabe manejar y no se anima. Gente que tuvo un susto. Gente que lo dejó diez años. Para esos casos armamos seis clases con un ritmo distinto.
Seis clases
- 01
Clase 1: auto parado
Nos sentamos, ajustamos todo y hablamos de qué te da miedo exactamente. Sin moverse. Muchas personas sienten alivio solo con esto.
- 02
Clase 2: un playón vacío
Arranque, frenada y giros en un lugar sin tránsito. Se repite hasta que el cuerpo lo hace solo.
- 03
Clase 3: calles tranquilas
Manzanas de Ostende sin autos, con las primeras esquinas y cruces.
- 04
Clase 4: más tránsito
Avenidas con poco movimiento, sendas peatonales y semáforos.
- 05
Clase 5: rotonda y ruta corta
Las dos cosas que más asustan, con calma y con un tramo corto de ruta.
- 06
Clase 6: tu elección
Practicamos la situación que más te cuesta: un estacionamiento, una subida o volver a casa en auto.
Situaciones que practicamos
- Se apaga en una subida
- Es normal. Se aprende a soltar el embrague de a poco y a usar el freno de mano. Lo practicamos en una pendiente real.
- Miedo a los camiones en ruta
- Se maneja siempre con distancia y el instructor frena si hace falta. Con el tiempo se aprende a leerlos.
- No sé si el espacio alcanza para estacionar
- Se practican tres referencias del auto que dan la medida sin adivinar.
- Pánico en las rotondas
- Se hacen primero con la rotonda vacía, y después con tránsito moderado.
Cómo trabajamos el miedo
El miedo al volante no se resuelve con valentía sino con repetición. Cada vez que algo sale bien, el cuerpo guarda un recuerdo que compite con el susto anterior.
Por eso las clases avanzan despacio y siempre se termina con algo que salió bien. No se pasa a la siguiente situación hasta que la anterior no genere sudor en las manos.

Si hace años que no manejás, empezá por la clase uno: auto parado y sin apuro.
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